Condenada una caja por no explicar las consecuencias de un producto financiero engañoso que no conocía “ni el director de la sucursal” .

A María José le salen las palabras a borbotones. Está eufórica. Junto con su marido, acaba de ganar en un juzgado de Sevilla una dura sentencia contra los abusos bancarios asociados a las hipotecas después de haber sufrido, dice, cuatro años de engaños. El fallo no sólo arremete contra la entidad -concretamente una caja de ahorros- por no informar correctamente sobre los riesgos de un complejo producto financiero, sino que también asegura que fue comercializado por la oficina sin que los responsables de ésta supieran siquiera ni qué era, ni cómo funcionaba, ni qué implicaba cancelarlo. Y si ellos mismos, siendo duchos en finanzas, no respondían a los pormenores, difícil que los particulares que firmaban tuvieran un conocimiento exacto del anexo que estaban rubricando con su hipoteca.

Seguir leyendo…