admisión tramite preferentes

 

Bankia convenció a un humilde matrimonio de Calafell (Barcelona), electricista él, ama de casa ella, para que invirtiera 100.000 euros en participaciones preferentes. Con la promesa de que podrían recuperar su dinero, si fuera necesario, en tan sólo 48 horas, además de obtener una alta rentabilidad del 7%Carles Bisbal y María Ángeles Mota picaron el anzuelo y contrataron el producto el 28 de octubre de 2011. Dos semanas antes la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había ordenado el cese de estas operaciones, pero Bankia ocultó a la pareja esa información.

Hoy, casi dos años después, el matrimonio se enfrenta a una situación límite: no han recuperado un céntimo de sus 100.000 euros, los ahorros de toda una vida; ella intentó suicidarse ingiriendo un bote de somníferos y está en tratamiento contra la depresión; él se quedó en paro, no cobra ninguna prestación y toma ansiolíticos; no pueden hacer frente al pago de la hipoteca; sobreviven con los alimentos básicos que les suministra la asistencia social del Ayuntamiento de Calafell, y los dos hijos menores a su cargo van tirando con la ayuda ocasional de familiares y amigos.
Carles y María Ángeles son las últimas víctimas de las participaciones preferentes de Bankia que han acudido a la vía judicial para tratar de recuperar su dinero. Su querella, presentada conjuntamente con otros 32 afectados, acaba de ser admitida a trámite por la Audiencia Nacional. El juez Fernando Andreu, pese al criterio en contra de la Fiscalía, la admitió el pasado lunes, y ya ha ordenado que se tome declaración a todos los querellados, a los que aquéllos acusan de estafa, apropiación indebida y administración fraudulenta.