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  • No todas las sentencias generan jurisprudencia, pero esta contra Bankia sí porque la decide el Supremo en pleno convocando a todas las salas
  • Si un juez de 1ª instancia desestimó antes demandas, ahora tiene un buen argumento para no hacerlo

La decisión tomada este miércoles por el Tribunal Supremo —que toma en consideración la demanda de dos matrimonios de Asturias y Valencia por las pérdidas que sufrieron al comprar acciones de Bankia en su salida a Bolsa en 2011— afectará de dos modos a la entidad financiera. Por un lado, se abre la vía a que otros juzgados emitan sentencias inculpatorias a la entidad obligándola a devolver a los suscriptores el dinero que pagaron por su acciones. Y por otro, desliga la via civil de reclamo de las devoluciones, de la causa penal que se lleva en la Audiencia Nacional.

Tras conocer la sentencia del Supremo, «se abre la puerta a que miles de consumidores reclamen y recuperen su dinero, aunque se trate de cantidades aparentemente pequeñas».

Bankia presidida por José Ignacio Goirigolzarri reconoció en noviembre que se había perdido en aquel momento hasta el 93% de las sentencias emitidas. «A partir de ahora, después de la sentencia del Supremo, ese porcentaje será del 100%».

«No todas las sentencias del Supremo generan jurisprudencia, pero ésta en particular sí lo hace porque la ha decidido en pleno, convocando a todas las salas», explica Arriaga; «todos los nuevos procedimientos tendrán ahora en cuenta esta sentencia y en el caso de que algún juzgado de primera instancia no lo haga, se corregirá en Apelación y le caerá una ligera bronca del Supremo por no obedecer su doctrina».

Aunque teóricamente existen 347.338 accionistas individuales afectados, no todos recuperarán su dinero por diversos motivos. Algunos, porque suscribieron poco dinero o ya han dado por hecho que lo han perdido. Otros, porque son inversores institucionales. Se cree que muchos no reclamarán porque «son familiares de empleados o incluso empleados de la entidad que no van a denunciar a su propia empresa», dice.

El FROB considera que hasta un 60% de los accionistas (unas 200.000 personas) reclamarán su dinero, serán «muchos más» los que reclamarán la devolución del 100% de su dinero, las costas judiciales y los intereses del período transcurrido desde que desembolsaron el dinero por sus acciones.

Fuente: 20minutos.es