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Etiqueta: juzgado de Primera Instancia

Bankia condenada a devolver 36.000 euros a una anciana con Alzheimer por las preferentes

  • La mujer adquirió participaciones preferentes en 2009 sin la debida información.
  • El juez ordena a la entidad a devolver la cantidad que invirtió la mujer, más los intereses legales desde la fecha de suscripción hasta su pago.
  • «La técnica de contratación fue totalmente inadecuada», dice la sentencia.

 

El Juzgado de Primera Instancia número 51 de Madrid ha condenado a Bankia a devolver a una anciana con Alzheimer 36.000 euros por adquirir preferentes sin la debida información.

El juez estima una demanda tramitada contra Bankia. La resolución declara nulo el contrato de suscripción de participaciones preferentes, suscrito entre las partes el 7 de julio de 2009. Así, ordena a la entidad bancaria a devolver la cantidad que invirtió la mujer, más los intereses legales desde la fecha de suscripción hasta su completo pago.

El juez considera que existió error en la firma y, por lo tanto, faltó el consentimiento sobre los elementos esenciales. «Debe existir una información previa al contrato, relevante, veraz y suficiente sobre las características esenciales y en particular sobre las características jurídicas y económicas», subraya.

Además, destaca el magistrado que la información debe ser «comprensible» adaptada a las circunstancias. «El eje básico de los contratos, cualesquiera que sean sus partes, es el consentimiento de las mismas sobre su esencia, que no debe ser prestado, para surtir eficacia, de forma errónea», señala.

Por otro lado, señala que «se da la circunstancia de que la actora tenía casi 80 años cuando contrata el producto, existiendo un informe pericial, ratificado por su autor en el plenario, en el que se señala que, dado el trastorno cognitivo que presentaba en 2011, y que el referido trastorno requiere un tiempo de evolución, es más que plausible que en el momento de la suscripción del producto la paciente ya presentara signos de deterioro».

Y reprocha que «la técnica de contratación fue totalmente inadecuada, sin tiempo material suficiente para comprender el alcance de la operación que se suscribía, por cuanto el cliente no tenía posibilidad de examinar la documentación de forma pausada y previa a la contratación».

En este caso, la información no consta en el contrato suscrito sino en veinte folios adicionales que se pretende fueron leídos por la demandante el mismo día de la firma del contrato. Tampoco constan las firmas del demandante en todos y cada uno de los folios que se aportan, sino tan solo en cada última página de cada bloque documental».

Fuente: 20minutos

Bankia indemnizará a un matrimonio por unas preferentes que les vendió su propia hija

bankia116.000 euros

  • Según consta en una sentencia, la entidad deberá pagar a este matrimonio de edad avanzada 41.550,76 euros.
  • El magistrado estima en esta sentencia que ni los propios empleados de Bankia conocían las verdaderas características de este producto.
  • A la hija, empleada de Bankia, tan sólo se le dijo que tenía que venderlas para cumplir objetivos.

El juzgado de Primera Instancia número 22 de Valencia ha condenado a Bankia a indemnizar con 41.550,76 euros a un matrimonio de edad avanzada que compró participaciones preferentes en la oficina en la que trabajaba su hija, según consta en una sentencia. El magistrado estima que ni los propios empleados de Bankia conocían las verdaderas características de este producto.

Según ha explicado el abogado del matrimonio, Eduardo Barrau, fue la hija, empleada de Bankia personal, la que sin conocimiento de los propios riesgos del producto, vendió las preferentes a sus propios padres. Ha indicado que la hija no recibió ninguna formación sobre las preferentes, y tan sólo se le dijo que tenía que venderlas para cumplir objetivos.  

Esta resolución es «importante», ha agregado el letrado, porque se trata de la primera de España en la que se condena a Bankia por una infracción contractual, por negligencia en la formación y asesoramiento de sus empleados respecto a los productos preferentes, ha comentado.

El matrimonio demandante era cliente de una oficina de Bankia de Valencia desde hacía años, ya que su hija era empleada de esa entidad, hasta el año 2011. La pareja vendió una casa en el pueblo valenciano de Bocairent por 65.000 euros, y de esta cantidad, en octubre de 2005 invirtió 45.000 euros en participaciones preferentes. Ya antes habían invertido en lo mismo otros 6.000 euros. En total, 51.000 euros.

El juez señala en la sentencia que es «conocido» que Bancaja —ahora Bankia— tenía problemas de liquidez, y como no podía obtener dinero en los mercados internacionales, los directivos de la entidad «decidieron colocar, entre otros, este producto de las participaciones preferentes entre sus clientes minoristas», muchos de ellos personas mayores y con perfil netamente conservador como si fuera un depósito a plazo fijo, sin ningún riesgo.

La entidad emisora del producto —continúa— era del grupo, y ofrecía la garantía de que tenía liquidez, pues funcionaba un mercado secundario de canje, y el rendimiento era realmente atractivo, del orden del 7%, con la particularidad de que a diferencia de los plazos fijos, si se cancelaba, no había penalización.

Así lo presentaban los empleados de Bancaja a sus clientes, «pues así creían que eran las características de este producto», ya que no se dio una formación a los empleados sobre el mismo y, por tanto, no se informaba al cliente de las verdaderas características. La «realidad» era —añade— que se trataba de un producto de riesgo, en absoluto asimilable a un plazo fijo, era de duración perpetua, y si la entidad tenía problemas económicos, podía no cobrar el rendimiento o, incluso, perder su dinero y darse falta de liquidez.

«Así ocurrió en el año 2012», y los clientes, entre ellos el matrimonio, «se vieron sorprendidos al enterarse de las verdaderas características de este producto que habían adquirido, cuando creían que era asimilable a un plazo fijo; y para intentar recuperar su dinero accedieron al canje por acciones de Bankia, pero se consideraron engañados y en alguna medida perjudicados».

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Condena a Bankia por colocar participaciones preferentes a un cliente con alzheimer

afectados preferentes

  • Un juzgado valenciano ha condenado a Bankia por vender preferentes a un cliente con alzheimer y ofrecerle el canje como única opción para recuperar su dinero.
  • La demandante, de 72 años, y su difunto marido, que padecía alzheimer, recibieron asesoramiento inadecuado para la complejidad del producto.
  • Aseguran que les ofrecieron el canje por acciones de Bankia «bajo intimidación o coacción moral, no concediéndose ninguna otra alternativa».
  • El juez ha dictaminado que la entidad «no actuó en ningún momento con diligencia y transparencia».


El juzgado de Primera Instancia número 18 de Valencia condena a Bankia S.A., Bancaja Eurocapital Finance SAU, y Banco Financiero y de Ahorros S.A. por «colocar» participaciones preferentes a un cliente aquejado de alzheimer y ofrecerle posteriormente el canje como «única» opción para recuperar su dinero, según consta en una sentencia.

De esta forma, el juez ha estimado la demanda interpuesta por la cliente, representada por el abogado Eduardo Barrau, contra Bankia, en la que solicitaba la nulidad del contrato de compra de preferentes suscrito en febrero de 2006 por importe de 6.000 euros, y asimismo la nulidad del subsiguiente canje por acciones Bankia en marzo de 2012.

En su demanda, la cliente, de 72 años, alegaba que junto a su difunto marido, aquejado de alzheimer −ambos clientes minoristas de Bankia desde hacía 44 años−, adquirieron unas preferentes asesorados por el personal de la entidad, sin que este producto financiero fuera el solicitado y tampoco el adecuado a sus necesidades «dada su complejidad y su carácter perpetuo».

Respecto al canje por acciones de Bankia, también pedía la nulidad puesto que mantuvo que se llevó a cabo «bajo intimidación o coacción moral, no concediéndose ninguna otra alternativa por las demandadas».

Frente a estos argumentos, las demandadas defendieron que el carácter de consumidores y minoristas no impedía a la demandante y a su esposo adquirir las participaciones preferentes, ya que no se trataba de un producto financiero complejo, sino de «alta rentabilidad».

También indicó que se les ofreció «información suficiente», y sobre el canje por acciones negó que fuera algo «impuesto» por Bankia, ya que «se trataba solo de una de las opciones ofrecidas por la entidad bancaria a sus clientes dada la situación de crisis financiera»

El juez, tras estudiar toda la documentación, estima que hubo un vicio de consentimiento por causa de error, «error que cabe caracterizar de esencial», habida cuenta que «dada la situación del adquiriente, aquejado de alzheimer, no se le pudo informar válidamente sobre la suscripción de ningún producto bancario».

En este sentido, considera que queda probado que en el momento en que la demandante y su marido suscribieron el producto financiero «no eran realmente conocedores de la verdadera naturaleza de lo que estaban contratando, esencialmente en lo que se refiere al carácter perpetuo de la inversión de capital y de los riesgos de pérdida del capital invertido».

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